Lograr una buena toma a animales, muchas veces se dificulta por el constante movimiento de estos, porque pueden ser asustadizos o demasiado imperativos, no logrando una adecuada exposición. Para realizar una buena fotografía se debe tener mucha paciencia, la misma que se requiere para tomar fotos a bebés. La mejor táctica es la sorpresa, ya que evita que detecten nuestra presencia. Los animales domésticos forman parte de la vida familiar y sus jugueteos o actitudes tiernas inspiran fantásticas fotografías.
Para evitar fotos movidas se debe utilizar tiempos de obturación breves. La luz natural es la mejor para fotografiar animales, ya que la luz forzada los atemoriza. El uso del zoom es imprescindible para animales asustadizos. En el caso de tomar a un animal en mucho movimiento, se recomienda un tiempo de exposición aproximado de 1/125.















